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La guerra del volumen y el mastering

La guerra del volumen y el mastering

Si bien en los últimos años la guerra del volumen dejó de ser un tema de conversación exclusivo de los estudios de mastering para pasar a ser discutido en revistas de música, foros o sitios medianamente especializados todavía existen muchas dudas al respecto o personas que conocen el fenómeno por encima.

Por eso decidimos hacer este artículo donde trataremos de recopilar un poco de los orígenes, factores desencadenantes, su estado en la actualidad y el probable futuro de la implícita batalla por ver quien masteriza su disco mas fuerte.

El hecho que le dio una mayor relevancia al término “guerra del volumen” en la cultura popular fue sin duda alguna la salida del disco Death Magnetic de Metallica en el año 2008 porque demostró el hecho de que la lucha por lograr que la música suene muy fuerte puede traer consecuencias irreparables en cuanto a su calidad.

Esto sucedió porque la gente se dio cuenta que la versión masterizada del disco sonaba decididamente peor que la versión sin masterizar que estaba presente en el videojuego Guitar Hero. La gente en general no entendía a que se debía este fenómeno pero se empezó a cuestionar sobre el origen del problema.

Teniendo en cuenta eso haremos un análisis histórico de la guerra del volumen, dando algunos ejemplos prácticos para ilustrar el punto. Empecemos entonces:

Guerra del volumen: ¿Qué es precisamente?

De manera concisa,  la guerra del volumen consiste en una batalla implícita donde el ganador es el que logra que su música suene mas fuerte. Dicho de esta manera puede sonar estúpido pero la realidad es que el volumen de la música es uno de los factores que mas influyen en nuestro juicio sobre la calidad de la misma.

Es la práctica es la competencia que existe entre los lanzamientos discográficos en los que los ingenieros de mastering intentan que sus masterizaciones suenen igual o más fuerte que la competencia, ayudandose para este fin de herramientas como compresores y de limitadores esencialmente.

¿A qué se debe esto?

Primordialmente a la psicoacústica.

Veamos: Si se nos presentan dos sonidos iguales pero con una diferencia de volumen, los seres humanos tendemos a preferir los que suenan mas fuerte aunque el sonido en esencia sea exactamente el mismo.

El sonido más fuerte tendrá en apariencia mayor detalle, mayor definición y se escuchará con mas graves. Eso crea un sesgo inconsciente en nuestras mentes y nos hará creer que suena mejor.

El problema radica en que el sistema auditivo no responde igual a todos los volúmenes ya que el canal auditivo forma una resonancia  en las frecuencias medias (amplifica a dichas frecuencias). Justamente estas frecuencias son muy importantes para el entendimiento de la voz en esencia.

Debido a esta resonancia los seres humanos tenemos mayor sensibilidad en este rango de frecuencias en comparación con los graves y agudos, por lo tanto se necesita mas nivel de volumen en las bajas y altas frecuencias para tener la misma sensación de sonoridad que en los medios. Este fenómeno tiende a emparejarse a mayores niveles de presión sonora (volumen), este fenómeno subjetivo  fue estudiado por Fletcher y Munson en los 1930.

Curvas de igual sonoridad

Curvas de igual sonoridad de Fletcher y Munson

En la imagen podemos ver que cerca de los 3000 Hz se encuentra la zona de resonancia y que además se toma los 1000 Hz como referencia para formar las curvas (la curva interlineada es el umbral de audición o 0 phones). Por ejemplo un nivel de presión sonora de 30 dB forma la curva de 30 phones a 1 kHz pero se requiere cerca de 58 dB más a 20 Hz para tener una sensación de igual sonoridad.

Entonces lo que provoca esto es que tendamos a preferir de dos canciones iguales pero una mucho más fuerte la más fuerte ya que se va a oír con mas graves y agudos y va a parecer mejor siempre.

Esta premisa se usa en mastering pero muchas veces que suena mas fuerte no significa que suena mejor, el sonar mas fuerte trae consigo distorsiones, la pérdida de la claridad, calidez, la parte del ataque y transientes (transitorios) del sonido y  en general un deterioro de la calidad de la grabación final.

En los últimos tiempos he escuchado discos que directamente están distorsionados y que suenan muy mal, producen fatiga auditiva ( al escuchar por tiempo prolongado se cansa el oído). Todo esto por sonar más fuerte que la competencia un claro ejemplo de esto es el disco antes mencionado de Metallica que tiene altos niveles de distorsión.

Un poco de historia

Que  la discusión  sobre la guerra del volumen sea algo reciente en la cultura popular no quiere decir que el fenómeno sea nuevo o lo haya desencadenado Metallica.

La realidad es que la guerra del volumen se remonta de cierta manera a los inicios mismos de la grabación de audio y la producción de música o de contenido auditivo en general.

Ubiquémonos en un punto de la historia donde el medio de almacenamiento de la música era el disco de vinilo. A pesar de que sea difícil de creer, las compañías discográficas tenían la misma filosofía que tienen hoy: “Quiero que la música venda”.

¿Cómo hacían antes? 

Acercamiento a un tocadiscos

El mismo rango dinámico del vinilo limitaba las posibilidades de sobre-compresión en las mezclas.

 

Como nos podremos imaginar no existían ni Soundcloud ni Facebook en esa época y la única forma de llegar a un público masivo era mediante la difusión radiofónica.

Entonces el filtro a superar era el tipo que decidía que se pasaba en la radio y que moría en el ostracismo. Este tipo vendría siendo el director de programación de la radio. Era el encargado de escuchar la música  y decidir cual se difundía y  cual no.

A raíz de este filtro, las bandas y su entorno se dieron cuenta que una manera de sortear ese escollo era simplemente hacer que la música suene más fuerte. Ante 2 bandas iguales de buenas el director de programación iba a elegir a la banda que sonase más fuerte, por el fenómeno antes explicado.

Fue así que nació la guerra del volumen, si yo tocaba pop me ponía a escuchar discos de pop y me preguntaba  porque mi competencia sonaba más fuerte que yo. Entonces acudía al ingeniero y le decía “Quiero que mi música suene mas fuerte que la de fulanito”.

Uno de los métodos preferidos era distribuir la música en las caras del vinilo para que cuando la duración del disco fuese menor los surcos fuesen más anchos haciendo así que la música suene más fuerte por que el voltaje inducido en el transductor era mayor.

¿Cómo se hace ahora?

Básicamente mediante la compresión que explicado en términos simples implica llevar los picos más altos de volumen (por ejemplo un golpe de batería o percusivo que esté por encima del resto) a niveles más bajos para posteriormente elevar el nivel general del resto de la música ganando así volúmen aparente.

Esto se debe a que el oído tiene sensación de mayor sonoridad o volumen cuando se trata de sonidos que son de naturaleza constante o duran un cierto tiempo , no así con los picos que duran un instante solamente.

Por otro lado se ha logrado aumentar tanto la sonoridad a través de los años mediante el uso de limitadores que son un caso de  compresores con ciertos parámetros más extremos y que actúan por lo general muy rápido atrapando así picos muy rápidos. En el  entorno digital hay modelos que pueden ver hacia adelante y actuar en consecuencia.

Dicho de otra manera supongamos que tenemos una canción donde la voz suene susurre en una parte y grite en otra, mediante la compresión bajamos el nivel de la parte donde la voz grita tratando de emparejarla con la parte donde susurra, posteriormente subimos el nivel de todo y lo que obtenemos es que la parte donde la voz susurra suena prácticamente al mismo volumen que la parte donde grita.

Esto tiene como ventaja que podemos hacer que algo suene parejo en términos de volumen y que no se pierda ningún detalle pero por otro lado perdemos el nivel de expresividad, ya que por razones obvias un susurro no expresa lo mismo que un grito.

Todo esto ¿A cambio de qué?

Como casi en todo hay ciertas consecuencias o compromisos al elegir un objetivo en este caso aumentar la sonoridad o volumen de la música  veamos que es lo que pasa:

  • El aplicar compresión y limitadores en exceso hace que se pierda una parte esencial en la música que son los sonidos del tipo transiente o transitorios que es la primera parte de cualquier  sonido y da mucha información del timbre del mismo.
  • Se reduce el rango dinámico excesivamente: Escuchamos canciones que por ejemplo una voz y una guitarra acústica prácticamente suenan igual de fuerte que toda la banda con baterías, guitarras eléctricas etc. Esto es de por sí anti natural ya que nunca sucede esto en la realidad y por otra parte le quita a la música esa riqueza de sorpresa y de distintos paisajes sonoros que se crean con diferencias en la dinámica por ejemplo.
  • Al limitar en exceso se puede producir distorsión por recorte o clipping, este tipo de distorsión es muy desagradable ya que añade una cantidad de armónicos que no estaban y realmente le quita claridad, profundidad, detalle a la música. Este tipo de distorsión generalmente se produce en el entorno digital con bastante facilidad durante el mastering y es por eso que no es bueno llevar a un nivel tan alto un master realizado en el entorno digital.
  • Al aplicar compresión a la mezcla completa se cambian los planos: Sin darnos cuenta también estamos modificando la mezcla es decir si en la mezcla había por ejemplo un lugar en el que un elemento sonaba más fuerte apropósito, después de aplicar compresión va a tender a sonar igual que el resto. Existen ingenieros de mezcla mucho renombre que por este motivo rechazaban el mastering, consideraban que sus mezclas debían ser respetadas al máximo.

 

Pero si lo hacían antes ¿Por qué justo ahora nos preocupa?

Nos preocupa por el simple hecho de que si bien se hizo siempre, es en este punto de la historia donde esa práctica se lleva a extremos preocupantes, puesto que en la incansable búsqueda de que la música suene mas fuerte se dejan de lado factores que son esenciales para el disfrute de la música. Como son el rango dinámico, los sonidos percusivos y transiente de los instrumentos reales, los distintos planos y paisajes sonoros presentes en la música, etc.

Para mi uno de los mayores problemas con la guerra del volumen es la gente que crece escuchando la música de esa manera y de cierta manera pierde el conocimiento de como suena en realidad un buen instrumento  sin tanto procesamiento.

Para esto hay que educar nuestros oídos procurando escuchar música en vivo, música no amplificada, música clásica, o jazz, escuchar los instrumentos reales en persona y prestar atención a como suenan realmente.

Entender por otro lado que una canción más fuerte no es en realidad una que suene mejor comparar igualando el nivel para saber si realmente suena mejor o no.



Limitadores en acción:

Como mencioné antes, los limitadores que son algo así como compresores en esteroides son la herramienta usada para exprimir el rango dinámico de las mezcla. Por lo general en el mastering para lograr resultados aún más extremos se usan varios limitadores encadenados evitando así los efectos negativos de sobre-exigir a uno, y al mismo tiempo ganándole unos decibeles al proceso.

A continuación mostramos de manera gráfica el efecto que tienen los limitadores en la música:

Mezcla sin limitador

Acá la mezcla sin ningún proceso aplicado. La presencia de picos implica que el rango dinámico no se ha tocado.

Este es el caso de una mezcla al que no se le aplicó un limitador.

Mezcla levemente limitada

Acá la mezcla limitada pero de manera leve, si bien el volúmen general aumento los picos se preservaron.

Este es el caso de una mezcla al que se le aplicó un limitador pero de manera de preservar los picos. El volúmen general aumenta pero el rango dinámico se preserva.

Mezcla con limitación extrema

Acá la mezcla a la que se le aplicó un limitador con seteos extremos. Podemos ver que el rango dinámico es casi inexistente.

Finalmente tenemos la mezcla a la que se le exprimió todo el rango dinámico existente. En términos de volúmen, todo suena casi igual y la vida que podía llegar a tener la grabación le fue succionada con un limitador.

Este es el precio a pagar si querés que tus mezclas suenen ridículamente fuerte. Lo importante es buscar un balance para que nuestro sonido sea competitivo pero tratando de no llegar a los extremos aquí mostrados.

Guerra del volumen: Comparativa gráfica

Como sabemos que una imagen vale más que mil palabras decidimos mostrarte la guerra del volumen en imágenes. Para hacerlo elegimos algunos discos que consideramos representativos de la música popular y usando información de una base de datos del rango dinámico  elaboramos un ranking de 10 discos con su respectivo rango dinámico promedio.

Comparativa Guerra del volumen

 

La escala representa el rango dinámico promedio de los discos. Es un excelente indicador para mostrarnos que tan comprimido está un disco y que tan fuerte suena.

También se puede observar que si bien la situación ha empeorado muchísimo con el paso de los años eso no implica que la relación sea lineal. Es decir, el Death Magnetic que salió en el 2008 tiene el menor rango dinámico, incluso contra discos salidos en el 2013. A su vez Californication de los Red Hot Chili Peppers tiene resultados similares ya en 1999.

En este ranking el disco que mayor rango dinámico tiene es “Kind of Blue” de Miles Davis, eso no significa que sea el de mayor rango dinámico de la historia, pero si da cuenta de que en géneros como el jazz la dinámica es una parte crucial y se suele respetar, por lo menos en la parte más tradicional del mismo.

En la reseña incluimos finalmente la forma de onda de algunos temas elegidos al azar para representar visualmente como se ve la música. Como se observa, a menor rango dinámico más parecida a un ladrillo es la forma de onda.

 ¿Y las re-masterizaciones?

Hay que tener mucho cuidado con las re-ediciones/re-masterizaciones porque si bien nos suelen vender que se busca mejorar el sonido o disminuir el nivel de ruido la realidad es que una abrumadora mayoría lo único que hacen es limitar las mezclas para lograr un volumen más competitivo, amen de hacernos creer que porque salió un producto nuevo lo tenemos que comprar.

Otro problema son las ediciones en vinilo actuales, el hecho de que un disco este en formato vinilo no implica demasiado ya que si la masterización se hizo a la usanza actual el formato en el que esté almacenado el audio es anecdótico. Hay que entender que el famoso sonido del vinilo no proviene solamente del mismo vinilo sino también de toda una cadena de producción que empieza por como se graba la música.

Activismo del volumen: El objetivo es la perilla

Muchos ingenieros de mastering, músicos y personas ligadas al audio en general decidieron tomar una iniciativa pro-activa en contra de la vorágine del volumen y para ello pusieron manos a la obra en la ardua tarea de concientizar al público consumidor y a los mismos implicados en la cadena de producción de la música.

Para esto es necesario que si el cliente quiere sonar más fuerte a toda costa, darle la opción de elegir con la información pertinente antes de arruinarle el master para siempre.

Para el usuario final, la mejor educación posible es tan simple que parece estúpida: La perilla de volumen. Personalmente me pasa que casi todas las veces que toco una perilla de volumen mientras escucho música lo hago para bajar el volumen cosa que es totalmente ilógica.

La perilla de volumen se hizo para usarse y si querés escuchar algo más fuerte lo único que tenés que hacer es moverla hacia la derecha, la cantidad de esfuerzo necesaria es tan baja que es ridículo.

Algunos hechos:

  • Estudios recientes demuestran que no existe una correlación directa entre lo fuerte que suena la música y el nivel de ventas.
  • La creencia de que es necesario limitar de manera extrema la música para ser competitivos en la radio es falsa porque las radios cuentan con limitadores al final de su cadena. La realidad es que la música con mayor rango dinámico va a sonar mejor en la radio porque los limitadores de la misma van a reaccionar mejor ante la misma que ante la música ya ultra-limitada.
  • A veces para no perder competitividad alguna se estila hacer distintas versiones de la masterización. Una para ser usada como single o para ser escuchada en dispositivos móviles (iPod, celulares etc) y otra que va a ser incluida en el disco.
  • Con el advenimiento y popularidad de plataformas como iTunes y Spotify que cuentan con normalización de volumen entre sus opciones de reproducción la guerra del volumen empieza a perder sentido.
  • Existe una incidencia directa entre el volumen al que escuchamos la música y el riesgo de daño auditivo permanente. Por eso más allá de opiniones personales, la guerra del volumen es negativa incluso en términos de salud.

 

Referencias y otros recursos sobre la guerra del volumen

Si te interesa el tema te dejamos algunos recursos externos que te pueden ayudar:

  • La lista de honor: Un interesante artículo de Bob Katz con discos que el considera deben ser rescatados por como fueron masterizados.
  • Turnmeup.org:  Una iniciativa para concientizar a la gente en cuanto a la degradación de audio producida por la guerra del volumen. Tiene mucha información interesante.
  • Dynamic Range Database:  Base de datos de donde saqué la información para este artículo. Muy completa además contiene información del rango dinámico de las distintas versiones de los discos o de las versiones remasterizadas o en vinilo.
  • Dynamic Range Day: Iniciativa muy similar a la de Turn me up tiene muchos ejemplos y artículos interesantes para leer al respecto.

Conclusiones

Es posible que la guerra del volumen haya llegado para quedarse pero la única herramienta que tenemos para combatirla es la educación. Hacía los productores, los músicos y el público en general.

Espero que este artículo ayude con dicha educación y que haga posible la difusión del activismo por el rango dinámico. Que el árbol no nos tape el bosque, aprendamos a distinguir la diferencia entre algo sonando fuerte y algo sonando bien, hagámoslo por el bien de la música.

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28 Comentarios

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  • […] mayor o menor medida la correción de entonación existió siempre: Así como la guerra del volumen no la inventaron en los ’90 sino que se remonta incluso a los años 40-50 la corrección de […]

  • […] 73 y la masterizan con un criterio más acorde a nuestra época, todo esto a causa de la afamada “guerra del volumen” en la cual se busca que toda la música suene lo más fuerte […]

  • Muy buen artículo, super interezante.

    • Gracias a vos por leer y comentar Leo. Un saludo

  • […] como se llevara a cabo la masterización. De un tiempo a esta parte es bastante conocida la famosa “Guerra de Volumen”, término que se usa para describir una batalla tácita que se libra para ver quien hace sonar mas […]

  • La verdad que esto me ayuda a entender todo lo que he ido aprendiendo sobre el sonido.
    Gracias!

    • Me alegro que así sea José, creo que la guerra del volumen es algo que toda persona que se dedique aunque sea de manera periférica al audio debería conocer y como mínimo tener una posición tomada al respecto. Creo que si nos preocupamos por la calidad de nuestra música, la postura ante la guerra del volumen se cae de madura pero entiendo que hay muchísimos ingenieros que prefieren ignorar el tema y darle el gusto al cliente sin tratar de concientizarlo siquiera.

      Un saludo

  • No creo que haya que educar a nadie sobre cómo tiene que escuchar la música. Sólo faltaría que alguien me dijera lo que me tiene que gustar y cómo me tiene que gustar. Yo no veo este problema del loudness por ningún lado. Discos mal producidos ha habido en todas las épocas y algunos porque no han tratado apenas el sonido, dejando todo el rango dinámico “natural”, por lo que la canción no queda compacta, todo se dispersa y tiene poca coherencia. Como en todo, depende del estilo y lo que quieras conseguir del sonido. En música clásica, compresión muy suave. En música Dance, compresión muy elevada. En Rock depende del estilo. Hay grupos como los Strokes que si les das más rango dinámico te los cargas, se pierde la identidad de la banda. En cambio, otros como Pink Floyd necesitan más respeto del rango dinámico. Todo esto lo debe conocer el ingeniero de sonido y no partir de prejuicios. El rango dinámico hay que saber manejarlo según el estilo. Es un error pedir más rango dinámico en las grabaciones sin atender a cada caso particular. No tiene sentido. No es sólo una cuestión de subir el volumen, como dicen algunos. Es que la canción suena de manera muy diferente. Lo que buscamos no es el volumen (hoy en día se venden amplificadores muy económicos que todo el mundo puede comprar) sino un estilo específico que requiere ciertas cualidades como comprimir el rango dinámico (si ése fuera el caso).

    • Paulino como mencionas malas producciones ha habido siempre, que con mucho más rango dinámico no sonaban bien, por el motivo que fuere.

      Si bien es cierto que el rango dinámico depende también del estilo, ya que no es lo mismo música clásica, que requiere preservar la dinámica de los instrumentos si no se puede hasta cambiar la obra, que la electrónica que todo suena casi igual en cuanto a nivel todo el tiempo.

      Mas allá de esto personalmente lidio casi a diario al masterizar, con la degradación del sonido al tener que hacer que el master tenga mayor nivel. Llega siempre un punto, que al pasarse significa la reducción de las transientes/transitorios de la música, que son tan importantes para el disfrute.

      Luego ya pasado este punto también se empiezan a inducir distorsiones ya que los limitadores, actúan sobre los peaks/picos del audio tendiendo a recortarlos, lo que significa que se transforman en ondas cuadradas. Este tipo de onda suma a la señal una cantidad muy grande de armónicos, que finalmente se traducen en una distorsión claramente audible y muy desagradable. Además esta distorsión tiende a enmascarar detalles internos de la mezcla, como las colas reverberantes o señales de bajo nivel!!

      Esto se puede escuchar con claridad al comparar una mezcla contra una masterización, igualadas en nivel subjetivo (para no ser engañados por el efecto del oído). En la masterización como decía al exigir mucho nivel se comienzan a sacrificar cuestiones que a mi juicio empeoran la calidad del audio sin dudas.

      Finalmente en el artículo la intención no era referirse a las cualidades de la mezcla como: coherencia, estilo, etc. Que sin duda en algunos casos tiene que ver con compresión, pero de elementos particulares dentro de la mezcla.

      Gracias por tu comentario y suerte.

  • Gracias Jorge por tu atenta respuesta. Insisto en lo que digo: todo eso que a ti y a otros os resulta “desagradable”, a otros (la mayoría) nos puede encantar. Hay distorsiones que son divinas en según qué estilos y otras que, en efecto, son desagradables. Además, no siempre se consiguen esos efectos. Con esto del rango dinámico pasa como con las voces de la radio: hay voces que con todo su rango dinámico son muy buenas pero hay otras que suenan mucho mejor fuertemente comprimidas. Hay voces más agradables e incluso seductoras cuando provienen de un teléfono que cuando las grabas al natural con un micro de 3.000 euros. En esto no hay fórmulas mágicas y cada caso se tiene que ver con especial cuidado. Citas el disco Californication de los RHCP como un ejemplo de no respetar el rango dinámico. ¿Sabes que ese disco es el más vendido de la banda? No debe de resultar tan desagradable el sonido cuando la gente lo compró masivamente. En un grupo como los RHCP gustan a veces esas distorsiones que para ti son imperfecciones de la masterización. Porque esto no es matemático y lo que para un ingeniero purista es una imperfección luego resulta que es un acierto para la gente que al fin y al cabo es la que decide libremente lo que le gusta. Esto se ha visto muchas veces en la música electrónica donde emuladores analógicos muy malos de pianos, baterías o bajos, luego resulta que su sonido “imperfecto” ha gustado mucho y ha servido para crear estilos nuevos en la música. ¿Sabes que las estaciones de radio musical comercial que más éxito tienen son normalmente las que más comprimen el sonido? En efecto, el oyente busca una radio que suene bien y si la compresión del rango dinámico fatigara al oyente, no la escucharían. Te doy la razón en que usar la compresión para todo por moda es un error: el mismo error que respetar el margen dinámico para todo. Hay quien opina que la gente ya no sabe cómo suenan los instrumentos con esto del loudness war. Ni falta que hace en algunos estilos. Una guitarra ultradistorsionada puede dar un sonido maravilloso y no por eso es menos válida que una con todo su rango dinámico. La música es una continua experimentación de músicos y productores. Se puede jugar con el margen dinámico como queramos hasta conseguir los resultados deseados. No hay fórmulas mágicas. Un saludo.

    • Paulino gracias por ampliar tu punto de vista. En primer lugar te pido disculpas por la demora para contestar, estuvo un poco atareado. Yendo al grano, la verdad es que creo que más allá de coincidir en muchas apreciaciones, creo que mezclas un poco los tantos y entreveras un poco lo que quise decir. Para tratar de seguir un poco el hilo te voy a contestar por partes:

      – Cuando dices que hay distorsiones que son divinas, estoy completamente de acuerdo, de hecho y como lo dije en algún post uso distorsiones deliberadamente para algunos elementos de la mezcla de manera de hacerlos resaltar. El problema es disociar el concepto de “distorsión musical” del clipping digital que son dos cosas muy distintas. Podemos hablar largo y tendido de que es lo que hace a la distorsión algo placentero y hay mucho escrito y analizado al respecto pero el clipping digital es un tema distinto y no es algo que se me ocurra a mi sino que tiene que ver con la presencia de armonicos denominados musicales o no.

      – Con respecto a lo que dices de las voces y el rango dinámico, también estoy de acuerdo pero entiendo que nunca dije lo contrario ni sugeri que todas las voces se tengan que procesar igual, de hecho en casi todos los artículos que escribo sugiero que no me hagan caso y que experimenten para sacar sus propias conclusiones. Más allá de que uno pueda tener algo de experiencia hay mucho de gustos y de experimentación en la mezcla. Lo que si me hace un poco de ruido es la mención de las “formulas mágicas” siento que en primera instancia malinterpretas a donde apunta el artículo y/o sugieres que yo sostengo que las hay.

      – Cuando puse el Californication fue para mostrar la evolución del rango dinámico a lo largo del tiempo, de hecho lo puse como un disco emblema, no emiti opinión acerca de lo bueno o malo del mismo y con todo respeto, el hecho de que sea el más vendido no dice mucho más que la cantidad de unidades que se pagaron. Llevar el debate del audio hacia la masividad de las cosas es perjudicial y es en si una falacia por eso que a los fans les haya gustado no quiere decir que sea el que mejor suene (de hecho a mi me gusta mucho el Californication pero no me parece el disco que mejor suena de la banda y muchas veces me fatiga escucharlo a pesar de que lo considero un muy buen disco).

      – En cuanto a todo lo demás también estoy de acuerdo pero no puedo evitar sentir que proyectas en el artículo una posición que yo no tengo, yo no soy un ingeniero purista o trato de no serlo.

      – Lo de las radios comerciales, eso no es tan así como lo dices y tu conclusión “si la compresión del rango dinámico fatigara al oyente, no la escucharian” es lamentablemente una falacia. Si la heroína fuese tan dañina para el organismo la gente no la consumiría, estoy partiendo de la premisa de que al consumidor de heroina lo que más le importa al consumirla es el bienestar de su organismo cuando eso no es así.

      – En tu ultimo punto estoy totalmente de acuerdo y es lo digo siempre, yo nunca me atrevería a decirle a un músico que tanto debe o no comprimir si hablamos de estilo o de producción, pero es mi obligación como ingeniero de sonido INFORMARLE (perdon las mayusculas) que la música se puede deteriorar objetivamente hablando si se pasan ciertos límites, como te dije el clipping digital no es algo subjetivo y no está asociado a lo que consideramos una distorsión agradable.

      El único objetivo del artículo era informar, “educar” (no se si es muy ofensivo el término) para que si un músico viene y me dice “Quiero que mi música clipee todo el tiempo, si es posible que no se escuche nada más que clipping” yo pueda tener la herramienta de hacerle ver que el clipping digital deteriora la música, quizás él de un paso atrás o quizás después de leer el artículo quiera que sus canciones se vean como morcillas congeladas, yo no me opondría a eso, solamente sugeriría en base a mi experiencia.

      Para finalizar creo que vos pensás que yo me estrello contra la compresión o limitación creativa, y eso no es asi de ninguna manera. De hecho si te tuviera como cliente, al ver que más allá de que disentimos en agunos aspectos, tienes una noción muy formada del asunto no te diría nada en cuanto a la compresión y la limitación ya que entiendo que es para vos una forma de expresión artística y no me corresponde a mi meterme en eso.

      Repito finalmente que la idea del artículo no es estrellarse contra la gente que usa la compresión como herramienta creativa o artística, la idea era mostrar como el sonar fuerte no es sinónimo de nada por si solo y que se puede llegar al extremo de estropear música que estilisticamente no necesitaba sonar tan fuerte.

      Un saludo y gracias por comentar

    • Toda la Razon pibe, y la musica que esta mas comprimida/limitada llena el cerebro mas rotundamente que algo frio y de volumen tan bajo……acostumbrados a oir los discos por la radio ocurre un shok al oirlos desde el cd sin compresion. paf!

      y claro que andes de llenar mi IPOD o cell de musica, tengo que echarles una manita a cada tema LIMITANDOLOS para que suenen con la misma fuerza que en el RADIO. xd!
      soy un maniaco del loudness……que viva la guerra del sonido!!!!!!!!!!!!

    • Que tal Gallegos, yo no llamaría “algo frío” a la música que tiene menos compresión. Hay un lugar para todo y hay que saberlo entender. Si te gusta escuchar metal con el doble bombo sonando a 100 durante absolutamente todo un disco es probable que suene mejor un sonido muy comprimido o que suene muy fuerte siempre. Ahora, si te gusta escuchar música clásica o jazz, y sabes disfrutar esos géneros como, es probable que una mezcla ultra comprimida (en esos géneros) te parezca una basura.

      Por otro lado, hay que entender que no es lo mismo escuchar música en el iPod yendo al trabajo con un ruido infernal de fondo que escucharla en un entorno adecuado, silencioso y en donde se puedan disfrutar de los matices. Yo puedo discutir con firmeza que hay música que si se le roba el rango dinámico, pierde gran parte de su riqueza. Es cuestión de observar a los grandes músicos de la historia, difícilmente te encuentres con que Frank Zappa, Janis Joplin o John Coltrane interpretaban la música con la misma dinámica siempre. Que existan géneros que requieran de mucha compresión o que prescindan del rango dinámico por completo no quiere decir que el mismo es obsoleto.

      Un saludo y espero se entienda el punto.

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  • Confieso que me produce una risa maliciosa cuando escucho a los representantes de las discográficas llorando porque no venden discos. Mientras no entiendan que están vendiendo un producto basura con esteroides seguirán sin subir las ventas. Hace años que no compro un CD por la maldita guerra del volumen. Incluso tras comprar varias reediciones de discos de los 80 aprendí que todas ellas han sido todas remasterizadas con lo que ningún CD comercial posterior a 1995-96 tiene un sonido decente. Si uno quiere conseguir la grabación original sin “mejoras” sólo puede recurrir a la opción del mercado de segunda mano o buscar en la red las copias del disco original. Por eso ha aumentado tanto el pirateo musical. Lo siento por los artistas y sus royalties pero los considero responsables a ellos y a todos los involucrados en la cadena de realización y distribución del disco, si quieren vender sus trabajos deben ofrecer un producto de máxima calidad y exigirle a sus discográficas que lo hagan, no sólo que cobren al consumidor final como si lo hicieran. Yo por mi parte no estoy dispuesto a pagar el precio abusivo de un CD actual a cambio de un sonido que hace unos años no cumpliría el estándar de una maqueta mal producida en un cuatro pistas. Casos como la reedición de la discografía de los Beatles, por ejemplo, deberían considerarse un delito penado con la cárcel, dicho después de analizar el audio en mi equipo. Un saludo.

  • Creo que este tema de la guerra del volumen es interesante y considero que solo las personas que saben de dinámicas y apreciación de lo que hace cada instrumento, puede comprender la importancia de mantener la dinámica en una masterización, los demás que solo al escuchar el bombo y empiezan a moverse, no entenderán esto. pero es por falta de educación musica.

    • perdón por algunas tildes.

    • Hola Ludim y gracias por tu comentario, coincido contigo ya que la dinamica es un factor importante en la musica que se ha perdido bastante y que eso va en detrimento de la calidad final.

      Un saludo y exitos.

  • Después de 45 años de experiencia profesional como ingeniero director de Unión Musical Española y habiendo instalado cerca de tres mil equipos de High End por toda España, de muy alto nivel, puedo decir que la “guerra del volumen” se me presentó solamente en clientes de nula o poca cultura musical, algunos no sabían siquiera que era la “música clásica”. Con los demás, algunos grandes melómanos, la dificultad (por otro lado muy excitante) era conseguir el timbre de las voces e instrumentos originales y reales. Incluso buscando el timbre y textura musical de la marca del instrumento con el que se grabó el disco. Las voces eran lo más difícil de conseguir. La dinámica real era comparable a la que mi cliente había disfrutado en el auditorio. Tengo unos cientos de salas acondicionadas acústicamente para minimizar los modos de resonancia y la “early reflections” para mejorar la resolución y equilibrio tonal. En algunos casos cerca del umbral de Fletcher-Munson. Hay melómanos con un oído privilegiado y absoluto.

    • Hola Jose Maria y gracias por tu comentario, que bueno escuchar de alguien con tanta experiencia y que te hayas encontrado con grandes conocedores del tema. El articulo esta apuntado a mostrar una realidad de la musica popular actual y el fenomeno que viene sucediendo desde hace varias decadas, en detrimento de la calidad de audio; de todas formas es bueno saber que hay gente que aprecia la musica y se toma el tiempo para hacerlo bien.

      Un saludo grande y exitos.

    • Hola Jorge.
      Te agradezco los piropos, sin duda inmerecidos, pero en lo que si estoy de acuerdo contigo es en que se va perdiendo la cultura y sensibilidad musicales tal y como me aseguró un ingeniero de Sony en una de mis visitas al Japón para ver fábricas. Este “impresentable” me dijo, como respuesta a mi pregunta de por qué Sony con todo su potencial técnico y económico no fabricaba nada destacado en el mundo del High End, que era un mercado insignificante que no les interesaba y que estaban diseñando un aparato para que los jóvenes degradaran su oído y se convirtieran en adictos al audio de Sony. Se iba a llamar walkman y obligaba al chaval a usar auriculares, con lo que su oído estaba “sentenciado”. La audición con auriculares es más espectacular y excitante que con cajas acústicas, ya que prescinde de la “acústica de la sala” pero perjudica al oído interno, concretamente al “órgano de Corty” con lo que sus células sensibles mueren a razón de cientos al día y el oído “se endurece”. ¡Vamos que te vas quedando sorderas!.
      Bueno Jorge, en otra ocasión te haré comentarios sobre temas que tú creas que son de interés. Saludos.
      José María González.

  • Por suerte hay artistas que graban a conciencia a un volumen sumamente razonable, que cualquier oyente hoy en día iría a cambiar el CD pq creerá que está fallado. Steven Wilson, Opeth, entre otros.

    Los remastered… si podemos evitarlos, mejor. Comparen por ejemplo el sonido del CD de Satined Class de Judas primeras ediciones de los 90’s con el remasterizado de ahora. El día y la noche. No es capricho, es que es exagerado lo que suena, lo ponés bajo y ya suena fuerte, si lo bajás un punto más ya no se oye nada. Ni hablar de lo que ya mencionaste y quizás lo más importante: la fatiga auditiva. No es casual que la música tal como se graba hoy en general nos “obligue” a sacar el álbum al tercer tema. Cansa al oído, no se disfruta y lo que es peor… aumenta el riesgo de lesiones irreversibles.

    Abrazo, muy buen artículo.

    • Hola Leonardo y gracias por tu comentario, coincido contigo en que muchas de las remasterizaciones actuales suelen abusar de la compresión y dejar casi sin dinámica el resultado en favor de “modernizar el sonido”. También me ha pasado de no tolerar un disco entero por este tema en particular.

      Como dices es muy bueno que existan artistas que tengan esto en consideración y que no sigan la tendencia de la guerra del volumen, esperemos que esto pueda generar más conciencia al respecto y producir un cambio.

      Un saludo grande y gracias.

  • Yo estoy luchando contra el volumen.
    No tengo mucha idea sobre produccion o mastering. Solo intento hacer canciones y no dejarme llevar por las reglas del alto volumen. Yo tengo los oidos muy delicados y tenia la tendencia a bajar los volumenes. Con el tiempo he descubierto que mis bajos niveles estaban acertados, pero tengo digamoslo asi un cierto complejo a la hora de evaluar los niveles.
    Ahora tengo tendencia a ir subiendo mas y noto en cada sesion que los oidos me los castigo.
    Queria saber mas o menos en terminos generales , a cuantos dbs se deja el master.
    Por otra parte, con el ultimo tema que estoy haciendo,por molestias de oido inconscientemente he dejado la mezcla a mas o menos -16dbs. Es un volumen muy bajo para empezar el mastering….??
    Cual seria el minimo??? El maximo es 0db . A veces lo dejo en -9 otras menos 6 sin nada en el master.
    Voy mal encaminado??? Necesito algo de orientacion de los niveles. Quiero dejar de torturarme los oidos y empezar a hacer musica con niveles normales.
    Muchas gracias. Un saludo a todos.

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